El planeta Tierra, que desde hace unos 4.6 billones de años tiene forma de globo, ha sido recientemente globalizado. Por ahora la forma no ha cambiado, pero si unas cuantas cosas sobre su superficie.
Según el Diccionario de la Real Academia Española «globalización», es la «tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales»
La globalización tiene muchísimas aristas y nos afecta para bien o para mal (generalmente esto último) en casi todos los órdenes de nuestra vida.
Hoy, el precio al que compramos el arroz, o las tortillas, o el pan, en el mas pequeño y alejado pueblo de Latinoamérica depende de infinidad de factores, algunos locales y otros tan distantes como la Unión Europea, USA, China o India.
Resulta que, cada vez es menos la tierra que pertenece a quien la trabaja y ahora las decisiones sobre que sembrar en los campos latinoamericanos se toman en suntuosas oficinas ubicadas en las grandes ciudades del primer mundo, por personas que posiblemente nunca hayan pisado esta parte del planeta.
No se decide que sembrar teniendo en cuenta las necesidades nutricionales de la población, ni las conveniencias ambientales del ecosistema, sino las ventajas económicas del mercado.
Así la tierra, otrora destinada a producir una gran diversidad de alimentos para consumo local, es utilizada para plantar oleaginosas en gran escala, que se convierten en alimento para el ganado o para los automóviles del primer mundo.
Los bosques que daban sustento a poblaciones locales, que regulaban el clima, que fabricaban agua potable, se convierten rápidamente en fábricas de árboles clonados, que secan y contaminan la tierra, con el fin de producir pasta de celulosa, que se utilizará miles de kilómetros mas arriba en el mapa.
En devolución, obtenemos los beneficios de los avances tecnológicos, de la medicina, de las comunicaciones. Ahora podemos saber al instante la fluctuación del índice Down Jones, o del Nikkei. Podemos ver en vivo la entrega de los Oscar y hasta saber un mes antes el día que se estrenará en los cines de EE.UU. la nueva película de Indiana Jones.
También podemos tener una i-pod, un tv de plasma o a las mas innovadoras medicinas cuyo precio se vuelve un poquito elevado por el temita ese de las patentes. Gracias a que el mundo está globalizado, todos tenemos acceso a los beneficios de la globalización, salvo por… los pobres. Pero solo son pobres 3 o 4 mil millones de personas, así que no es para preocuparse. Una cifra que, obviamente, ha aumentado notoriamente con la globalización.
¿Qué hacer entonces? Dar marcha atrás, volver al desarrollo local, retomar la agricultura con agricultores. Volver a tomar nosotros las decisiones sobre el uso de nuestra tierra, de nuestra agua, de nuestros bosques, de nuestras montañas, planificándolo de forma sustentable. Restar atención a los caprichos de los mercados internacionales y concentrarnos en las necesidades locales.
¿Qué pasaría si, por ejemplo, los 16 millones de hectáreas que Argentina destinó a la soja transgénica en 2007, se destinaran sólo a producir alimentos? ¿quién perdería y quién ganaría?
Mas Globalizacion?
10 03 2008Comments : Leave a Comment »
Categories : Ecoambiente
Mankind’s secrets kept in lunar ark
10 03 2008
IF civilisation is wiped out on Earth, salvation may come from space. Plans are being drawn up for a “Doomsday ark” on the moon containing the essentials of life and civilisation, to be activated in the event of earth being devastated by a giant asteroid or nuclear war.
Construction of a lunar information bank, discussed at a conference in Strasbourg last month, would provide survivors on Earth with a remote-access toolkit to rebuild the human race.
A basic version of the ark would contain hard discs holding information such as DNA sequences and instructions for metal smelting or planting crops. It would be buried in a vault just under the lunar surface and transmitters would send the data to heavily protected receivers on earth. If no receivers survived, the ark would continue transmitting the information until new ones could be built.
The vault could later be extended to include natural material including microbes, animal embryos and plant seeds and even cultural relics such as surplus items from museum stores.
As a first step to discovering whether living organisms could survive, European Space Agency scientists are hoping to experiment with growing tulips on the moon within the next decade.
According to Bernard Foing, chief scientist at the agency’s research department, the first flowers – tulips or arabidopsis, a plant widely used in research – could be grown in 2012 or 2015.
“Eventually, it will be necessary to have a kind of Noah’s ark there, a diversity of species from the biosphere,” said Foing.
Tulips are ideal because they can be frozen, transported long distances and grown with little nourishment. Combined with algae, an enclosed artificial atmosphere and chemically enhanced lunar soil, they could form the basis of an ecosystem.
The first experiments would be carried out in transparent biospheres containing a mix of gases to mimic the earth’s atmosphere. Carbon dioxide given off by the decomposing plants would be mopped up by the algae, which would generate oxygen through photosynthesis.
The databank would initially be run by robots and linked to earth by radio transmissions. Scientists hope to put a manned station on the moon before the end of the century.
The databank would need to be buried under rock to protect it from the extreme temperatures, radiation and vacuum on the moon. It would be run partly on solar power. The scientists envisage placing the first experimental databank on the moon no later than 2020 and it could have a lifespan of 30 years. The full archive would be launched by 2035.
The information would be held in Arabic, Chinese, English, French, Russian and Spanish and would be linked by transmitter to 4,000 “Earth repositories” that would provide shelter, food, a water supply for survivors.
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Categories : Science
LA CIENCIA CONFIRMA LA PROFECIA MAYA.
10 03 2008El cumplimiento de las detalladas predicciones que la antigua cultura maya hizo para el periodo que media entre los años 1992 y 2012 de nuestro calendario plantea un profundo misterio y una pregunta inquietante: ¿nos encontramos realmente viviendo el final de una era cósmica y veremos dentro de siete años el amanecer de una con signo muy distinto?
Los científicos no saben qué está sucediendo con el Sol. El 20 de enero de este año (2005), una sorpresiva tormenta solar alcanzó la Tierra con su máximo de radiación sólo 15 minutos después de iniciarse la serie de explosiones, cuando lo habitual son 2 horas. Según Richard Mewaldt, del California Institute of Technology, fue la más violenta en los últimos 50 años. También ha sido la más misteriosa.
Los científicos creían que dichas tormentas se producían en la corona solar por las ondas de choque asociadas a eyecciones de plasma. Sin embargo, en este caso parece haberse originado extrañamente en el interior del Astro Rey, según afirmó el profesor Robert Lin, de la Universidad de California.
Los astrónomos expresaron su perplejidad. El profesor Lin –principal investigador del satélite Reuven Ramaty High Energy Solar Spectroscopic Imager (RHESSI)– concluyó su declaración con una frase muy significativa: «Esto significa que realmente no sabemos cómo funciona el Sol».
En resumen: el insólito fenómeno del 20 de enero ha pulverizado los modelos predictivos de nuestra ciencia.
Pero además, ¿por qué se produce una actividad tan intensa y anómala en este momento? El pico de máxima actividad de nuestra estrella –en su ciclo principal de 11 años– tuvo lugar en el año 2000.
En 2004 los físicos solares observaron una ausencia total de manchas, algo que siempre anuncia la proximidad de un mínimo de actividad.
Dicho mínimo debía producirse entre 2005 y 2006, unos 4 años antes del nuevo máximo, previsto para el año 2010 o 2011, precisamente en vísperas de la fecha para la cual los antiguos mayas profetizaron el final de la era correspondiente al «Quinto Sol» y el comienzo de otro ciclo cósmico, llamado «Sexto Sol».
¿Sabían algo los mayas que nuestra ciencia actual ignora? ¿Podrían ayudar sus textos sagrados a los científicos, desconcertados por el extraño e inquietante comportamiento del Astro Rey?
Y sobre todo: ¿por qué motivo prestó aquella antigua cultura tanta atención a la actividad solar de nuestros días en tiempos tan remotos?
El calendario maya finaliza abruptamente el sábado 23 de diciembre de 2012, 5.125 años despúes de iniciarse la era del «Quinto Sol».
Según sus profecías, la causa física desencadenante es que el Sol recibiría un rayo proveniente del centro de la galaxia y emitiría una inmensa «llamarada radiante» que transmitiría esa radiación a la Tierra y al resto del sistema solar. Este evento precedería al comienzo de un nuevo ciclo cósmico.
Según su cómputo, habrían tenido lugar ya 5 ciclos de 5.125 años, completando una serie de 25.625 años, periodo muy próximo al de «la precesión de los equinoccios», conocido como «Año Platónico» o «Gran Año Egipcio», correspondiente a un ciclo completo formado por 12 eras astrológicas ( 25.920 años).
Según los mayas, en la Tierra cada ciclo de 5.125 años habría sido el escenario de la aventura de una Humanidad –«una raza» en su concepto– y habría acabado con su destrucción, seguida por la regeneración que trae el siguiente ciclo o «Sol». Al comienzo de éste se produce una sincronización de la «respiración» de todas las estrellas, planetas y seres.
El 11 de agosto de 3.113 a.C. los mayas fijaron el nacimiento del «Quinto Sol» –la era actual– cuyo final llegaría en 2012. La Era del Agua habría acabado con el Diluvio, la posterior a ésta con un diluvio de fuego y la nuestra, llamada «del Movimiento», finalizaría con violentos terremotos, erupciones volcánicas y huracanes devastadores.
La mitología de las culturas antiguas más diversas recoge la memoria de inundaciones catastróficas que tuvieron lugar hace unos 12.000 años y de misteriosas lluvias de fuego, hace algo más de 5.000 años, que investigadores como Maurice Cotterell asocian a un gran cometa que rozó la atmósfera terrestre.
La predicción maya también describe los 20 años anteriores al primer día del «Sexto Sol» con cierto detalle. Este ciclo menor, que ellos denominaban Katum, ya ha consumido casi dos tercios de su duración total. Ello nos permite verificar hasta qué punto se han cumplido sus profecías hasta este momento y, en consecuencia, decidir si su nivel de aciertos merece suficiente credibilidad como para prestarles atención.
El último Katum –denominado por ellos «el tiempo del no tiempo»– habría empezado en el año 1992 de nuestro calendario, después de un eclipse de Sol que esta cultura pronosticó para el 11 de julio de 1991 y que se cumplió puntualmente. En el concepto maya se trataría de un periodo de transición, caracterizado por profundos cambios cósmicos, telúricos e históricos.
Es curioso observar que en septiembre de 1994 se produjeron fuertes perturbaciones en el magnetismo terrestre, con alteraciones importantes en la orientación de las aves migratorias y cetáceos, e incluso en el funcionamiento de la aviación.
En 1996, la sonda espacial Soho descubrió que el Sol no presentaba ya polos magnéticos sino un único campo homogeneizado. En 1997 se produjeron violentas tormentas magnéticas en el Sol. Y en 1998, la NASA detectó la emisión de un potente flujo de energía proveniente del centro de la galaxia que nadie supo explicar.
Otra fecha importante de las profecías mayas fue el eclipse total de Sol del 11 de agosto de 1999, que también se verificó puntualmente. Según el Chilam Balam –un libro sagrado maya–, siete años después del inicio del último Katum (1999) comenzaría una era de oscuridad y las convulsiones de la Tierra –sismos, huracanes, erupciones volcánicas– aumentarían sensiblemente.
El 15 de septiembre de 1999, sólo un mes después del mencionado eclipse, una misteriosa explosión proveniente del espacio eclipsó durante horas el brillo de algunas estrellas. Las radiaciones de ondas radio, rayos gamma y rayos X multiplicaron su intensidad por 120. Astrónomos como Richard Berendzen y Bob Hjellming, del Observatorio Radioastronómico de Nuevo México (EE UU), calificaron este fenómeno como un enigma «digno de una investigación detectivesca».
El rayo y la llamarada radiante
Ante estos hechos objetivos cabe preguntarse: ¿podría ser esa misteriosa e inexplicada radiación de 1999 el rayo proveniente del centro de la galaxia que, según los mayas, alcanzaría al Sol antes del año 2012, cuando se dispararan los fenómenos sísmicos? ¿No resulta también evocador de «la llamarada radiante» que, según los mayas emitiría el Sol después de recibir ese «rayo», la igualmente enigmática y anómala explosión solar del 20 de enero de 2005, que ha dejado perplejos y sin respuestas a los científicos?
El eclipse del 11 de agosto de 1999 que precedió a la fuerte radiación proveniente del espacio del 15 de septiembre de 2005 inauguró un periodo de cataclismos naturales.
El día 7 de ese mismo mes se produjo un terremoto de 5,9º (escala Richter) en Grecia, con 218 muertos; el 8, inundaciones catastróficas en China, con miles de muertos; el 17, un terremoto de 7,4º en Turquía, con 15.000 muertos; el 20, un terremoto de 7,6º en Taiwan, con 2.000 muertos; el 22, una cadena de terremotos menos destructivos –entre 2º y 5,2º– en todo el planeta; el 30, un terremoto en Oaxaca (México), seguido de grandes incendios debidos a explosiones de gas, con más de 100 muertos; y el 10 de octubre las lluvias produjeron 300 muertos y 500.000 damnificados, también en México.
No se trata de una lista exhaustiva de catástrofes ni mucho menos, sino sólo de una muestra de algunos fenómenos muy destructivos, ocurridos tan sólo en los dos meses que siguieron al eclipse de agosto. Incluir los conflictos humanos que estallaron en esos dos meses y otras catástrofes naturales requeriría un abultado volumen.
En este mismo número se recogen otros datos sobre el aumento espectacular de los seísmos, erupciones volcánicas y meteoros violentos. La comparación de la intensidad y la cantidad que estos fenómenos tuvieron en los últimos años con periodos anteriores revela que experimentaron un incremento espectacular en este periodo que los mayas denominaron «el tiempo del no tiempo».
Después de la potente y anómala radiación emitida por el Sol el 20 de enero de este año se han disparado las erupciones volcánicas, que ya habían experimentado un incremento notable después del eclipe de 1999. En todo 2004 se registraron 31 erupciones significativas.
Sólo entre enero y abril de 2005, se han detectado 21. Y si sumamos los informes sobre nueva actividad de los volcanes que experimentaron erupciones significativas desde 1999, la cifra asciende a 43 para los 4 meses iniciales de este año.
A esta confirmación de las predicciones mayas debemos añadir otras.
Según dichas profecías, a partir del eclipse de 1999 se incrementarían las guerras y la destrucción.
El cono de sombra de este eclipse se proyectó precisamente sobre Medio Oriente, Irak, Irán, Afganistán, Paquistán e India, señalando un área sacudida por los conflictos más sangrientos y la amenaza permanente de una confrontación entre Paquistán e India, ambos con arsenal nuclear.
Al acercarse el 2012 una ola de calor aumentaría la temperatura del planeta, produciendo cambios climáticos, geológicos y sociales sin precedentes, con una rapidez asombrosa. Estamos inmersos en dicha dinámica. El acelerado derretimiento de los glaciares en todo el mundo y la aparición de zonas verdes en la Antártida es ya un hecho confirmado científicamente.También anunciaron los cambios inesperados de la actividad del Sol que los científicos están verificando.
Las profecías mayas pronostican la aparición de un cometa, con alta probabilidad de un impacto contra la Tierra. Curiosamente, también en el Apocalipsis de San Juan se predice la llegada de este cometa llamado «Ajenjo» como signo del «Final de los Tiempos».
Otra coincidencia llamativa es que el 11 de agosto de 1999, no sólo tuvo lugar el último eclipse total del milenio, sino la formación de una configuración astrológica muy rara: la Gran Cruz Cósmica, formada en los signos de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, por el Sol, la Luna y tres planetas (AÑO/CERO, 102).
Esta Cruz también nos remite al Apocalipsis porque evoca a «los cuatro vivientes custodios del Trono».
El primero es descrito como «semejante a un león» (Leo), el segundo «semejante a un toro» (Tauro), el tercero «con semblante humano» (Acuario, el Aguador) y el cuarto semejante a un águila (Escorpio).
Estamos ante un simbolismo complejo que encaja con las profecías mayas del comienzo del «Sexto Sol»: una nueva era que, según su predicción, supondrá «el final del tiempo del miedo» y una Humanidad renovada cósmicamente, que construirá una civilización superior a la actual.
Esta convergencia de expectativas, independientes unas de otras, que avalan las profecías mayas es otro hecho a tener en cuenta.
Resulta inevitable recordar a maestros como Sri Aurobindo que, junto a su compañera Madre y su discípulo Satprem, promovieron una transformación fisiológica, convencidos de que, en un ser humano superior, debería producirse «el despertar» del cuerpo a nivel celular e incluso de los átomos.
Una evolución programada
Aurobindo enseñó que se produciría «un descenso de la luz superior a las partes más bajas de la naturaleza», que favorecería el acceso del ser humano a un nivel de conciencia más elevado que el actual.
¿Podría este cambio ser activado o favorecido por ese gran evento cósmico que anunciaron las profecías mayas? ¿Podría ese salto vibracional del Universo, transmitido por el Universo al Sol y por éste a la Tierra, estar impulsando «la gran transformación» que, según los mayas, llegará definitivamente a nuestro planeta el sábado 23 de diciembre de 2012?
En cualquier caso, todas estas profecías son muy elocuentes respecto a dicho salto cualitativo en la evolución de la conciencia.
El cambio cósmico crea las condiciones, pero la transmutación interior sólo puede ser el resultado de una decisión libre y de un trabajo interior individual.
En este final del último Katum del calendario maya el Cielo nos pone ante una encrucijada: autodestrucción o transformación. Nos hallamos, por tanto, en una especie de «tierra de nadie»: una fase definitiva que ya no pertenece a la vieja era, pero tampoco a la que amanecerá dentro de siete años, cuando se abra «la puerta» cósmica de un tiempo renovado.
En cualquier caso, nos parece evidente que los hechos corroboran las profecías mayas lo suficiente como para tomarlas en serio y examinarlas sin prejuicios a la luz de lo que sabemos del mundo. ¿La evolución biológica y psicoespiritual responde a una programación cósmica inteligente?
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Ciclos cósmicos: El Cinturon de fotones.
10 03 2008
Leí hace un tiempo, que la causalidad histórica si existe. Que los sucesos que han marcado hitos en nuestra humanidad, están siempre ligados por uno o más acontecimientos.
Uno de ellos me sucedió un 12 de octubre de 1995 (el mismo día de otro descubrimiento, el de América). Aquel día recibí, por manos de un Maestro de paso por Chile, un asombroso documento que permitió darme cuenta que el Universo creado por Dios era un sistema muy complejo, pero perfecto. Que cada una de las cosas que sucedieron, suceden y sucederán tienen su exacta dimensión y razón de ser.
Despojado del manto etnocentrista que durante siglos sostuvo que el hombre era el centro del Universo, me lancé junto a un grupo de investigadores a comprobar las aseveraciones formuladas en este texto. La idea fue mostrar en un solo ejemplar la mayor cantidad de datos e informaciones sobre un hecho realmente interesante, para algunos escatológico y para otros, entre los que me incluyo, trascendental. Se trata del paso de nuestro sistema solar por el llamado: ” Cinturón de Fotones”.
La tarea, para nada sencilla, nos remontó a través del tiempo a las profecías bíblicas, las predicciones Mayas, Hindúes, Aztecas, Griegas y Hopis, así como a todo el material científico que durante décadas ha corroborado – cada vez con mayor exactitud – el viaje de la Tierra hacia el cúmulo de las Pleyades, lugar donde una vibración de gran pureza provocará un cambio radical en la estructura del Planeta, generando cambios del nada desconocidos para la humanidad.
Muchas veces habrá escuchado o leído que en las postrimerías del siglo XX se produciría el fin del mundo. Ahora bien, existe información de que nuestro Planeta tiene millones de años. Entonces me pregunto, ¿ algo que tiene esa edad puede acabar de un día para otro o sólo es el termino de un ciclo para comenzar otro?
La ciencia y las antiguas culturas afirman que estamos al término de una Era compuesta por 24.000 años cósmicos. Una época de cambios que según designios matemáticos debiese comenzar entre marzo de 1998 y septiembre de 2001.
Sin embargo, lo que parece como una especulación más en torno a una catástrofe planetaria, no es sino u concepto del cambio cíclico de la vida sobre la faz de la Tierra. Cambio inevitable pero feliz, que colocará a quienes tengan la dicha de observarlo, en la primera fila de esta enorme pantalla llamada Universo. ¿Es el ingreso de nuestro Sistema Solar al Cinturón de Fotones, el cumplimiento de las profecías?
PRIMERO QUE NADA: ¿ Qué es el Cinturón de Fotones?
Científicamente, está comprobado que cuando una antipartícula es formada, aparece a la existencia en un universo de particular ordinarias las que en una fracción de segundos se encuentran y colisionan con un electrón. La carga (eléctrica) se cancela y la masa total de la partícula es convertida en energía en la forma de FOTONES.

Una banda o cinturón de fotones fue descubierto en el espacio exterior en 1961, por medio de los nacientes instrumentos satelitales. Actualmente nos movemos hacia las Pleyades (las Siete Hermanas), distantes unos 400 años luz de la Tierra. En este grupo de estrellas se basan las mitologías de muchos pueblos, entre ellos: Los Dioses Griegos, la Era o Tiempo del Sueño Australiano, La Mitología China, etc.
A lo largo del tiempo, varios astrónomos famosos han realizado estudios y cálculos minuciosos sobre las Pleyades, habiendo llegado a la conclusión de que son un sistema de soles ubicadas en la constelación de Tauro, y que giran alrededor de Alción, la estrella más grande y brillante del grupo. Por ejemplo, José Comas Solas realizó un estudio especial de las Pléyades y descubrió que ellas forman un sistema, del cual nuestro Sol también forma parte, así como algunos otros soles, todos aparentemente con sus propios sistemas planetarios.
A principios del siglo XVII. , El astrónomo inglés Sri Edmund Halley, estudiando la posición de las estrellas notó que al menos tres de ellas no estaban en la posición registrada por los griegos. La diferencia era tan grande que hacía poco probable que los grandes maestros griegos hubieran cometido un error. Le pareció muy claro a Halley que dichas estrellas se habían movido dentro del sistema.
Por otro lado, Paul Otto Hesse en su libro ” Der Jungeste Tag” también realizo un estudio especial del sistema de las Pleyades, confirmando que nuestro Sol forma parte de él. Encontró por ejemplo, que a nuestro ” Astro Rey” le toma 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción.
Dividió dicho ciclo en dos etapas o periodos de 12.000 años cada uno: un periodo de 10.000 años de oscuridad – que estamos finalizando en estos momentos – seguidos de un periodo de 2.000 años de luz, para nuevamente incurrir en 10.000 años de oscuridad y 2.000 años de luz.
Hesse descubrió, además, que Alción tiene a su alrededor un gigantesco anillo o disco de radiación en posición transversal al plano de las órbitas de los soles de sus sistemas – incluido el nuestro – y que dicho anillo tiene un alcance efectivo de 2.000 años luz solares, o 759.864 billones de millas.
De lo anterior se deduce que cada uno de los soles de dicho sistema, a su tiempo y obligadamente, tienen que cruzar dicho anillo o disco de radiación. La velocidad de cada sol es distinta, y por lo tanto, se toman tiempos distintos para cruzar el anillo. En el caso de nuestro Sol, tarda cerca de 2.000 años en cruzarlo.
Este anillo, según Hesse consiste de la descomposición, división o rompimiento del electrón, algo que hasta hoy todavía se desconoce en la Tierra. Al penetrar nuestro Planeta en esta radiación serán excitadas todas las moléculas y átomos de todos los cuerpos existentes, sufriendo con esto una transformación de magnitud imprevisible.
La mencionada excitación molecular creara un tipo de luz constante no caliente, luz sin temperatura que n o produce sombra, de tal manera que ni en las cavernas más profundas existirá la oscuridad (en nuestro interior humano tampoco habrá oscuridad). Todo, absolutamente todo el material, en su exterior e interior, quedara iluminado, sin sombras, a partir del momento en que nuestro mundo penetre de lleno en el “Cinturón de Fotones”.
La entrada a este Cinturón será gradual: primero entraremos a una “Zona Nula”, la que demorará aproximadamente dos días, para entrar a una zona en la que la oscuridad será total y que durará tres días – donde los aparatos eléctricos no funcionarán producto del hipermagnetismo existente – para después entrar en la parte mayor, donde como ya mencionáramos, se va a experimentar luz sin fin (24 horas al día) durante 2.000 años y finalizara cuando el sistema solar salga durante otro periodo de cinco a seis días nuevamente. Para entrar en un nuevo periodo de oscuridad, que es lo que observamos actualmente, vale decir, día y noche.
Sin duda, que este acontecimiento espacial producirá muchos cambios en las manifestaciones de la vida, al igual como ha sucedido en otras épocas de nuestra historia. Por ejemplo, las glaciaciones y otros cataclismos que han modificado la geografía del Planeta, pues según parece, el anillo de Alción nos traerá grandes beneficios, pero también producirá grandes calamidades, por lo menos en el principio.
Si la Tierra entra en el anillo antes que el sol, se producirá un fenómeno atmosférico semejante a un incendio tanto en el cielo como de todo el Planeta, esto, no obstante que no habrá calor ni dañará a nadie, pues será un fenómeno solamente para la vista, para los sentidos, aunque sí, desde el principio, se observarán alteraciones en la materia que aparecerá como luminosa, quizá como fosforescente.
” Por otra parte, en el caso de que el Sol ingrese primero en este Cinturón, se producirá en la Tierra una oscuridad como noche con lluvia de estrellas que durará cosa de 110 horas (aproximadamente 5 días). Luego, la Tierra sufrirá el fenómeno ya descrito para quedarse con luz permanente durante 2.000 años. La oscuridad de que se hace mención, será como consecuencia de la modificación repentina que la radiación solar sufrirá por el contacto con el anillo fotónico. La lluvia de estrellas del segundo caso, será consecuencia de la extraordinaria excitación molecular de la atmósfera. El día perpetuo (2.000 años) será consecuencia de la propia radiación no dependiendo ya del Sol para tener luz de día ” ( Benavides, 1990)
Es muy probable que la rotación de la Tierra disminuya un poco. Esto se debe a que, por la reducción de la radiación solar, se espera que la temperatura se haga más fría y las capas de hielo se extiendan hasta la latitud 40º; en ambos hemisferios, dejando como región habitable y de clima templado las zonas cercanas al Ecuador. Sin embargo, la línea ecuatorial no será probablemente lo que es hoy, debido a que la entrada de la Tierra en los Anillos de Alción producirá un cambio de la inclinación del eje polar, colocándolo en posición vertical respecto de la eclíptica. Los libros de historia le informarán que han existido por lo menos cuatro Eras Glaciales registradas y parece que duran aproximadamente 2.000 años.
” Hablando empíricamente (…) puedo aventurar la hipótesis, por ejemplo, que se trata de algo que está en proceso debido al progresivo cambio de inclinación del eje de rotación del Planeta. Esto, en el caso de legarse a confirmar completamente, producirá cambios radicales de temperatura, de las corrientes marinas y naturalmente alterará el régimen climático, pero la realidad es que los diversos fenómenos que hoy está viviendo el mundo ya han ocurrido en tiempos antiguos o sea que son cíclicos, que ocurren en tiempos más o menos fijos a consecuencia de que obedecen a la mecánica celeste, pero que por ocurrir a intervalos de muchos milenios no han sido suficientemente estudiados.
“Como quiera que sea, repito que parece ser que esa es la manera como la naturaleza logra renovarse a sí misma para proporcionar nuevos medios de vida. Esos cataclismos – si así se les deba llamar – que de tiempo en tiempo surgen sobre el Planeta y la vida que sobre él palpita, no son hechos ciegos que tengan por objeto producir la muerte, muy por el contrario, son la manera de transformar lo estéril en fértil, empezando así una nueva etapa o edad de vida, todo ello sujeto a una previa programación…) (Benavides, bis).
Resulta interesante aclarar un hecho, y es que el descubrimiento o detección de este flujo “hiperenergético” de partículas se realizó precisamente en 1962, coincidentemente el mismo Año en que se supone ingresamos en la influencia del Cinturón de Fotones. Calculándose la entrada “plena” u “oficial” en dicho fenómeno entre marzo de 1998 y septiembre de 2001. Fechas en que se cierran muchos ciclos calendáricos de diversas culturas en el mundo.
¿Qué dice la Biblia de todo esto?

En todas las escrituras sagradas de la mayor parte de las religiones se cuentan cataclismos ocurridos en la antigüedad o hasta profetizan sobre una época, que admirablemente coincide con la nuestra, en la que ocurrirá una serie de hechos de dimensiones inimaginables.
En la Biblia, por ejemplo, encontramos la profecía de la llegada de una “Edad Nueva” donde habrá 2.000 años de paz y armonía. ” Un mundo de luz perpetua (hasta en los rincones más oscuros) va a desanimar a los criminales y a la maldad que crecen y se perpetúan en la oscuridad”. Se supone que todo el mundo será eventualmente poblado sólo por almas avanzadas espiritualmente, siendo encarnadas en cuerpos humanos más refinados automáticamente y con una vibración más alta, como se sugirió anteriormente.
De igual modo, encontramos en el libro de Isaías (capítulo 13-10) referencias a la legada de la oscuridad…” Porque las más resplandecientes estrellas del cielo no despedirán la luz acostumbrada, se oscurecerá el sol al nacer y la Luna no alumbrará con su luz… Las Pléyades también aparecen en las escrituras, específicamente en el Libro de Job (capítulo 9 y 38)…” él hizo la Osa y Orión, las Pléyades y las Cámaras del Sur…” y ¿ Pueden atar las cadenas de las Pléyades o desatar las cuerdas de Orión?¿ Puede establecer su reino en la Tierra?” . Esto indicaría que los antiguos profetas sabían de las leyes de las estrellas que no sabemos hoy. También implica que tanto las Pléyades como Orión afectan las actividades en la Tierra de alguna manera.
El anuncio de cataclismos asociados a la legada de un fenómeno espacial de características extraordinarias, lo encontramos relatado en las profecías de Daniel y luego en el Apocalipsis, más precisamente en los Capítulos 9 y 10 de este último…” Tocó, pues, el primer ángel la trompeta, y formose una tempestad de granizo y fuego, mezclados con sangre, y descargó sobre la Tierra, con lo que la tercera parte de la Tierra se abrasó, y con ella se quemó la tercera parte de los árboles, y toda la hierba verde.
” El segundo ángel tocó también la trompeta, y se vio caer en el mar como un grande monte todo de fuego, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre, y murió la tercera parte de las criaturas que vivían en el mar, y pereció la tercera parte de las naves.
“Y el tercer ángel tocó la trompeta, t cayó del cielo una grande estrella, ardiendo como una tea, y vino a caer en la tercera parte de los ríos, y en los manantiales de las aguas, y el nombre de la estrella es Ajenjo, y así, la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, con lo que muchos hombres murieron a causa de las aguas porque se hicieron amargas.
” Después tocó la trompeta el cuarto ángel, y quedó herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la Luna, y la tercera parte de las estrellas, de tal manera que se oscurecieron en su tercera parte y así quedó privado el día de la tercera parte de su luz, y lo mismo la noche…
El Quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella del cielo caída en la Tierra, y diósele la llave del pozo del abismo y abrió el pozo del abismo, y subió del pozo un humo semejante al de un grande horno y con el humo de este pozo quedaron oscurecidos el sol y el aire…”
En el Capitulo 21 (25 y 26) de San Lucas: ” La Semana de la pasión. Ministerio de Jesús ” la Biblia hace nueva mención a signos precursores del fin del mundo, diciendo…” Veranse, empero, fenómenos prodigiosos en el Sol, la Luna, y las estrellas, y en la Tierra estarán consternadas y atónitas las gentes por el estruendo del mar y de las olas, secándose los hombres de temor, y de sobresalto, por las cosas que han de sobrevenir a todo el Universo, porque las virtudes de los cielos estarán bambaleándose”.
Los evangelistas San Marcos y San Mateo anuncian indistintamente la llegada del final de los tiempos, proclamando que ” y pasados aquellos días de tribulación el sol se oscurecerá y la Luna no alumbrará y las estrellas caerán y las potestades que hay en los cielos bambolearán…”
Y así, mucho más.
Los hechos, y los fenómenos anunciados por los profetas bíblicos parecen tener cada día mayor asidero. Muchas de las tribulaciones atmosféricas y astronómicas que están sucediendo en estas ultimas décadas, podrían explicarse bajo estos designios.
Dicotomía entre realidad y magia, razonamiento y temor.
Cambios en la Especie Humana

Hemos hablado sobre las profecías bíblicas y el posible efecto que tuvo sobre el Planeta el paso por el Cinturón de Fotones. Sin embargo, y valga una reflexión oportuna, ¿ qué sucederá con la especie humana? Para los científicos muchas personas no sobrevivirán la descarga inicial si no están preparadas para ello. Si el hielo se extiende a la latitud 40º, se cubrirá la mitad de los Estados Unidos y gran parte de Europa y Asia. Eso implicaría mucha gente sin hogar. ¿ Serán aceptados en otros países? En un limitado espacio de fertilidad, ¿ será posible sostener a millones?.
Si se forman las capas de hielo dentro del período de luz (2.000 años) producto de la ausencia de lluvias, entonces, la radiación solar al abandonar el cinturón seguramente derretirá el hielo, inundando la Tierra tal como lo ejemplificara la Biblia en la leyenda del “Arca de Noé ”
Para Paul Hesse, el que las manifestaciones del Cinturón de Fotones en la Tierra parezcan tan dramáticas y admirables, no será de ninguna manera el fin del mundo ni de la humanidad, ya que esto ha sucedido desde siempre de manera cíclica a todo nuestro sistema planetario, y sin embargo, sobre la Tierra no se ha interrumpido la vida aunque sí se hayan modificado las formas.
Esto, porque la llegada de un posible cataclismo gigantesco que diezmare la población del mundo no ocurrirá como un hecho aislado o de un día para otro, transformando la paz en calamidad, sino como la culminación de una larga serie de acontecimientos naturales, en un principio más o menos distantes, para luego manifestarse más y más cercanos al cambio final.
Ahora bien, para quienes profesan el espiritualismo – en cualquiera de sus formas – quienes entren al Cinturón de Fotones perderán su campo electromagnético al nilificarse impidiendo la utilización de equipos eléctricos durante todo el período. Por lo tanto, tendrán (los humanos)que comenzar a prepararse para cambios mayores en sus vidas, mientras se establecen nuevas formas de campos gravitacionales y eléctricos. Lo que ahora pareciese una pérdida, en realidad será un beneficio que le permitirá a los campos de energía fotónica alterarse en un nivel subatómico, llegando a ser la energía básica del Sistema Solar.
Como todos los átomos y moléculas se cambiarán, los hombres se modificarán en su naturaleza misma, llegando a ser algo muy diferente, mejorando lo que actualmente son. Así, la sociedad podrá acercarse a la llamada ” Edad de Oro” que varias profecías religiosas han predicado durante los últimos 2.000 años.
En esta Edad de Oro que llega, cada ser humano tendrá la oportunidad para realizar todo su potencial. Un tiempo en que cada pueblo podrá entender la verdadera historia del Planeta y recuperar sus habilidades de consciencia plena, ahora perdidas. Esta nueva época, predicha en las revelaciones bíblicas, será una edad en que la gente podrá descubrir sus verdaderas habilidades psíquicas, como la telepatía, la telekinesis, entre otras. En resumen, un Planeta totalmente nuevo, una civilización nueva y un ser humano totalmente en conjunción con el Sistema Solar.
Las Edades
La entrada “plena” en dicho cinturón fotónico será inevitable que ocurra entre hoy y el final de este siglo. Resulta interesante por lo tanto, hacer notar que para el Año 2.000, o fechas muy cercanas al mismo (aquí hemos indicado entre Marzo de 1998 y Septiembre del 2001), se cierran muchos ciclos calendáricos de diversas culturas en el mundo.
En el Hinduismo
La ciencia, por ejemplo, ha dividido la edad y evolución del Planeta Tierra en cinco edades. Información relevante sobre todo si pensamos que la milenaria tradición védica, surgida bajo los preceptos del filósofo Krishna hace más de 4.000 años, al norte de la India, señala que en la actualidad nos encontramos en la Cuarta Era del Mundo, es decir, en Kali-Yuga (3) o Edad de Hierro, una era que acaba de terminar, y que los Vedas asocian con una edad oscura, donde prevalece la mentira la enfermedad, se niega la divinidad y se pierde contacto con el reino espiritual.
A esta misma Kali-Yuga o Edad de Hierro, se le denominó también Edad Negra, no porque hiciera referencia al color de la piel de algunos pueblos en particular, sino como una clara referencia a lo negativo de las conductas humanas durante este período.
¿ Significará esto, la destrucción definitiva de nuestro mundo?
Algunos afirman que no es más que la entrada a Dwapara-Yuga, una Edad donde la humanidad se llena de pasión y las religiones se dividen, otros en cambio sostienen que estamos entrando en Satya-Yuga, la Edad de Oro donde imperará la justicia y no existirán enfermedades ni malicias.
Tal vez valga la pena aclarar que el ciclo Hindú de Yugas (Eras o Edades) tiene una duración total de 24.000 años, dividiéndose en períodos desiguales. Estos son: Satya-Yuga o Edad de Oro con una duración de 4.800 años. Le sigue Treta-Yuga o Edad de Plata con una duración de 3.600 años.
(3) Kali: fue una deidad en el hinduismo que presidía la vida y la muerte, por lo que se le consideraba como el poder supremo en el Universo, ante cuyo nombre, se dice, ” toda India temblaba”.
Yuga: significa ” lo que nos une”. Este fue el nombre aplicado a Juno, la diosa de las uniones y de los matrimonios.
Luego está Dwapara-Yuga o Edad de Bronce con una duración de 2.400 años. Para finalmente encontrarnos con Kali-Yuga o Edad de Hierro, con una duración de 1.200 años.
Ahora bien, si sumáramos hasta aquí tendríamos tan sólo 12.000 años. Pero por tratarse de un ciclo eterno procede sumarle otros 12.000 años más en sentido contrario, iniciando con otros 1.200 años de Kali-Yuga, hasta llegar a satya-yuga, para completar un total de 24.000 años.
Aztecas y Mayas
Así como los hindúes, tanto Mayas como Aztecas – sin duda las dos culturas prehispánicas más importantes de este lado del Planeta- dividieron la historia de la humanidad en ciclos calendáricos.
La Mitología azteca representó dichos ciclos en soles, los que se detallan de la siguiente manera:
Primer Sol: Sol 4 Tigre, Sol de la oscuridad. Sol de la noche. Sol de las tinieblas
Segundo Sol : Sol 4 viento, Sol de huracanes. Murió la humanidad destruida por huracanes
Tercer Sol : Sol 4 Lluvias de Fuego. Sol de fuego. Murió la humanidad por efecto del fuego.
Cuarto Sol : Sol de agua. Murió la humanidad por efecto de diluvios e inundaciones.
Quinto Sol : Sol en movimiento. Símbolo de Serpiente. Sol que está en constante movimiento. ( se Interpreta que la humanidad morirá por efecto de terremotos, sismos, marejadas, etc. )
Los Mayas también tenían ciclos u épocas describiendo el Gran Año y la rotación adicional de nuestro Sol y la Galaxia alrededor de otro punto en el espacio. Por lo mismo, es que se fijaron particularmente en las Pléyades, a las que denominaron ” Tzab” ó ” Cascabel”, debido a que creían que tenían la misma función que el cascabel de una serpiente, el cual sacude como una advertencia antes de atacar.
Para fray Bernardino de Sahagún, franciscano e historiador llegado tras la conquista de los españoles a México, la relación del pueblo maya con las Pléyades es compleja y de características casi demoníacas (recordemos el momento histórico que se vivía en aquel instante)
“…la medición de todos los tiempos que estos indios (mexicanos) realizaron fue como sigue: la más larga era de 104 años y lo llamaban un siglo, la mitad de este período, 52 años, era una gavilla. Este número de años lo han contado desde tiempos antiguos, no se sabe cuando comenzó, pero creían con bastante fidelidad que el mundo acabaría al cumplirse una de estas gavillas y sus profecías y oráculos les revelaban que los movimientos del cielo cesarían entonces, y tomaban como señal el movimiento de las Cabrillas (Pléyades) en relación con la noche de esta fiesta, a la cual dieron el nombre de Toxiub molpilli (…). es claro que este método de medición era la invención del diablo, por lo que renovaban el pacto cada 52 años, atemorizados con la aproximación del fin del mundo puesto que creían que él extendía el tiempo y se los concedía como un don, moviendo el mundo hacia delante…”
Los Mayas también tienen una tradición relacionada con su calendario, que describe nuestra era actual como el “Cuarto Mundo”. Ellos señalan el final de este Cuarto Mundo en una fecha inminente. Como “inminente” podría ser entre hoy y el 2.012. El sistema calendárico maya es muy complejo, se trabaja paralelamente con años de 260, 360 y 365 días de duración, legando a registrar intervalos de tiempo de hasta 50 billones de años!
De acuerdo a los Mayas, el 21 de Marzo de 1995, se completó un ciclo o período de 520 años, iniciándose la Era de Itza, ” una Era de conocimiento, cuando la antigua y oculta sabiduría sea despertada, un tiempo cuando el cóndor del sur conocerá al águila del norte y retornará la Luz de la pureza, sabiduría, salud y curación en la Tierra”.
El Gran Ciclo Maya, tiene una duración de 26.000 años, comparable al período durante el cual nuestro Planeta, junto con el Sol, giran en torno a Alción, el sol o estrella central de la Pléyades, como ya se ha explicado. Dicho ciclo, así como otros varios ciclos menores del Calendario Maya, se completará en el Solsticio de invierno – 22 de Diciembre, del Año 2.012.
Nuevos cálculos, nuevas coincidencias.
Otro pueblo que desarrolló un calendario de extraordinaria complejidad y precisión fue el Griego. Este, lo elaboraron relacionándolo con los ritmos cíclicos del Ave Fénix, elemento derivado de las leyendas egipcias del pájaro Bennu, quien se elevaba de sus propias cenizas cada 500 años aproximadamente. Este ciclo del Fénix para los egipcios estaba en relación con l a salida helíaca de Sirio (salida a la mañana). Con la culminación de cada Ciclo de Fénix, y por cien años – antes y después – se precedía un influjo de almas especiales, que encarnarían con la misión de elevar la conciencia planetaria. el siglo XX marca precisamente el inicio de un nuevo Ciclo del Ave Fénix (1990-2000)
La tradición Celta nos habla de un ciclo de 13.000 años (2 x 13.000 = 26.000), el cual está condicionado por dos cataclismos. Uno de ellos se refiere o asocia a la era astrológica de Leo, mientras que el otro afecta a la de Acuario.
Otro punto importante a considerar, es el hecho de que la Tierra tiene un movimiento de balanceo en su rotación llamado precesión el cual es muy semejante al movimiento de un trompo cuando ha perdido velocidad y está próximo a caer. Como consecuencia de este movimiento de balanceo el eje polar va apuntando cada día hacia un punto distinto del espacio, necesitándose aproximadamente 26.000 años (25.827 según la astronomía moderna) para volver a estar en el mismo punto.
Debido a este movimiento, la constelación que está detrás del Sol durante un equinoccio cambia gradualmente a través de los siglos, impartiendo así un carácter único a los meses. Esto se conoce como la precesión de los equinoccios. Es más interesante aún, hacer notar que el conocimiento de la precesión de los equinoccios está inscripto con asombrosa exactitud (25.826.6 años) en la arquitectura de la Gran Pirámide de Keops (al sumar las diagonales de la base, y en el piso de la Cámara del Rey).
Otro dato que confirma la teoría del paso de la Tierra por el Cinturón de Fotones, es el descubrimiento realizado por el profesor Piazzy Smith, el cuál encontró que, trazando una perpendicular a la línea del pasillo que conduce a la cámara subterránea – misma que con gran exactitud sigue la dirección del eje terrestre (eje polar), apuntando hacia la estrella polar – se llega a la estrella Alción. retrotrayendo matemáticamente a Alción hasta el meridiano de la Gran Pirámide, se observa que esta posición tarda en repetirse aproximadamente 26.000 años (25.694,25 años)
Algunos autores consideran que la precesión de los equinoccios, en verdad tiene una duración de 25.920 años. El denominado “Gran Año de Platón ” representa, precisamente, el número de años necesarios para que el equinoccio cruce sucesivamente los doce signos del zodíaco. Asignando 2.160 años a cada signo, da un total de 25.920 años (26.000 aprox.)
Curiosamente, la cifra 25.920 implica que nuestro Planeta describa un arco de 72º durante su movimiento de precesión de equinoccios. Este número (72) corresponde también, al promedio de pulsaciones del ser humano por minuto , lo que da un total de 25.7920 movimientos respiratorios cada 24 horas!
Este asombroso sincronismo entre el ser humano y la Tierra se conoce esotéricamente como “Ritmo Cósmico Paralelo al Ritmo Vital”. Además, el periodo o ciclo está representado por el circulo, y numéricamente explicado por el nueve, que simboliza la regeneración. Para completar un ciclo o periodo, y elevarse a una escala subsiguiente o superior, describiendo una espiral evolutiva, se requiere pasar por 9 peldaños o pulsaciones. Explicando esto, cobra trascendencia el resultado cabalístico de las cifras manejadas:
25.920 años = 2 + 5 + 9 + 2 + 0 = 9, así mismo
2.160 años = 2 + 1 + 6 + 0 = 9 y
72=7+2=9.
Los Hopi…
Los indios Hopi, antiguos habitantes de la meseta central de los Estados Unidos, nos hablan también de un Cuarto Mundo. A continuación transcribiremos algunas de las impactantes profecías de este pueblo tal como fueron transmitidas por un anciano curandero llamado Soloho:
Primer Mundo
“…el Hopi me habló de cuatro mundo. El primero era el mundo en el que el Creador situó a los seres humanos. Mientras éstos vivieron en equilibrio y armonía, se les permitió residir allí. Cuando rompieron la armonía con el Espíritu, éste decidió efectuar una depuración. Las personas que estaban dispuestas a seguir el camino sagrado fueron enviadas a la Tierra, donde estarían protegidas. El lugar que ocuparon en la Tierra fue el Gran Cañón, una zona de emergencia. Es un hoyo que se adentra en el suelo. Nadie conoce la profundidad que tiene (se descubrió otro hoyo parecido en Arizona, que fue considerado un “respiradero” para el Planeta, por cuanto sale aire de él constantemente). Se dijo a los moradores del primer mundo que bajasen al hoyo y llevasen comida, para permanecer allí seguros en tanto durase la depuración.
Entonces el Creador hizo que los volcanes entraran en erupción, arrojando rocas volcánicas por toda la región. Las erupciones provocaron también la efusión de gases que se extendieron sobre la tierra y mataron a todos aquellos que no se habían escondido en el hoyo. Los sobrevivientes permanecieron en su refugio todo el tiempo que el Creador les había prescripto.”
Segundo Mundo
” Una vez terminada la depuración salieron de nuevo y repoblaron la Tierra. Era el Segundo Mundo. Sus habitantes vivieron en él durante más tiempo que el primero. Pero volvieron a perder su equilibrio. Creyeron que ya conocían todas las respuestas y dejaron de escuchar al Espíritu. El Creador consideró que había legado el momento de una nueva purificación. Esta vez se pidió a los guardias espirituales que protegían los polos Norte y Sur que abandonaran sus puestos y dejasen que la Tierra girara libremente. Y la Tierra giró libremente. Fue un cambio polar. Los vendavales azotaron el Planeta y vastos campos de hielo se extendieron sobre él. Fue una depuración muy intensa. A partir de ese momento, la asimilación de conocimiento resultaría un poco más difícil.”
Tercer Mundo
” En el Tercer Mundo, los seres humanos poblaron la Tierra con mucha mayor extensión a como lo habían hecho antes. Para entonces habían conquistado un conocimiento y unas aptitudes muy superiores. Construyeron grandes ciudades y máquinas capaces de hacer cosas muy diversas, incluso máquinas que podían volar. Emprendieron guerras entre ciudades y establecieron límites en la tierra y declararon la pertenencia de determinadas parcelas a una persona o tribu. Inventaron el cristal y lo utilizaron con objetivos destructivos. Descubrieron tipos de rayos que eran también capaces de destruir. El Espíritu presenciaba todo esto con pesar.
Una vez más, el Creador vio llegada la hora de una depuración. En esta ocasión hizo que las aguas de los océanos se desbordasen y cayeran grandes diluvios del cielo. Esta depuración adoptó la forma de una gigantesca inundación (obsérvese el parecido con el relato bíblico del Arca de Noé). Entonces, la gente llamada a sobrevivir en este continente – un hombre con sus dos hijos y sus familias – fue sumida en un estado de animación suspendida y encerrada en el interior de unos tubos huecos. Flotaron sobre el agua hasta que éstas se retiraron, después, salieron a la tierra. El padre quiso rememorar algunas viejas tradiciones, pero el Creador le hizo desistir de ello. Los dos hijos y sus familias deseaban seguir la senda del Creador. A uno de ellos se le encomendó que viajara al Este y repoblara la Tierra, mientras que el otro se dirigió al Oeste. El que siguió el camino del oeste fue el primer Hopi. El que se trasladó al Este fue llamado el Verdadero Hermano Blanco…”
Los relatos Hopi dan cuenta de tres mundos diferentes antes del actual. El primer mundo fue destruido por el fuego, dato corroborado por el período de actividad volcánica que asoló Arizona alrededor de 250.000 años atrás y que dejó huellas irrefutables. El segundo mundo fue destruido por el hielo, lo que coincide con la terrible glaciación que descendió hasta Arizona hace alrededor de 100.000 años. En cuanto al tercer mundo, fue destruido por el agua, lo que corresponde al diluvio -universal – que asoló Arizona hace unos 12.000 años, con motivo de la fusión del hielo al finalizar el período glaciar precedente.
“Una vez establecidos en sus tierras, guiadas por la estrella azul Kachina, se les encomendó que aguardaran la llegada del Verdadero Hermano Blanco. Entonces llegaron los españoles, y los Hopi preguntaron: ¿ Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco? Pero los españoles replicaron: ¿ Dónde está el oro, dónde está el hierro amarillo? Y los Hopi supieron que no lo eran. Cuando legaron los demás europeos, los Hopi preguntaron: ¿ Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco?. Pero aquellas gentes sólo deseaban ir a California y respondieron: allí es donde está el oro, nos vamos a California.”
Los Hopi tiene lápida de piedra. En ellas hay inscripciones alusivas a todo cuanto ocurrirá después de la próxima depuración. Esas lápidas anunciaron a los Hopi que primero legarían gentes acompañadas de extraños animales tirando de cajas (vagonetas) y que más tarde las cajas se moverían por sí solas (trenes y automóviles). Les dijeron también que se extendería un hilo plateado a través de la tierra: la carretera 66.
Leyeron también que verían telas de araña en el cielo a través de las cuales la gente podría hablar (líneas telefónicas) y que llegaría el momento en que el águila caminaría sobre la Luna. Cuando el astronauta americano Neil Amstrong bajó con su nave espacial al suelo lunar y dijo: ” El águila ha tomado tierra”, se cumplió la profecía Hopi.
Averiguaron así mismo que legaría la hora en que dos potencias sacudirían ala Tierra por dos veces. El símbolo de una de ellas sería el Sol Naciente (Japón) y el de la otra sería el signo de las cuatro direcciones ( Alemania). Durante la primera guerra mundial, los alemanes utilizaron la Cruz de Malta como insignia propia, en la segunda adoptaron la esvástica (invertida), ambos símbolos de las cuatro direcciones. Se dijo a los Hopi que en el transcurso de este gran conflicto, una potencia vertería una calabaza de cenizas desde el cielo, que haría hervir los ríos y mataría los peces. Se trataba de la bomba atómica.
También se dijo al pueblo Hopi que viajaría a un lugar donde se reunirían todas las naciones del mundo y trataría de hablarles para convencerlas de que volviera a las costumbres sagradas. Representantes Hopi fueron 4 veces al edificio de las Naciones Unidas… no les fue permitido dirigirse a toda la Asamblea General. Las profecías habían advertido que si no ocurría, la hora de la depuración sería inminente. De modo que los Hopi regresaron a sus tierras.
Cuarto Mundo
La cuarta depuración se produciría de dos maneras. Una forma supondría la acción de los cuatro elementos. Esto implica que asistiríamos a grandes inundaciones en muchos lugares, los vientos más intensos que hubiéramos visto jamás, temblores de tierra y erupciones volcánicas. Veríamos como la tierra, el agua, el fuego y el aire participan en el proceso de depuración.
La otra forma en que se levaría a cabo la depuración tendría como protagonista a un pueblo de piel rojiza. Un día llegaría a esta tierra y la conquistaría. Se advirtió a los Hopi que, si esto sucedía, no debían salir de sus casas porque habría una sustancia en el aire que los mataría.
“…se dijo a los Hopi que, después de la purificación, los supervivientes quizá conservarían la misma religión que tenían, o tal vez buscarían una nueva, o incluso podrían haber evolucionado hasta tal punto, que ya no necesitarían religión alguna…” (” las Profecías de la Tierra ” Ediciones Martínez de Roca, 1993).
Hercólubus, el Planeta frío.
El anuncio de una futura colisión entre la Tierra y algún cuerpo celeste, ha sido por años el manantial de innumerables
teorías que en su mayoría, no son más que simples elucubraciones.
Sin embargo, sabido es que en el universo existen cientos de desechos y/o asteroides de enormes dimensiones que en un futuro no muy lejano, podrían ingresar a la atmósfera terrestre. Tal es así, que un grupo de astrónomos, reunidos en la ciudad de Tucson, Arizona, discutieron hace unos años la presencia de un enorme “Planeta Frío” ajeno a nuestro sistema solar y que según observaciones telescópicas se acerca a nuestro Planeta.
Como es de suponer, los expertos comenzaron a hacer sus cálculos para corroborar la presencia de este cuerpo, los que efectivamente dieron fe de la existencia de un enorme y oscuro Planeta, de una masa miles de veces más grande que la Tierra y cuyo centro gravitacional resultó ser la estrella Barnard, razón por la cual a este Planeta se le denominó Barnard 1 o Hercólubus, según los espiritistas brasileños.
Para los astrónomos Hercólubus y nuestro Sol poseen una trayectoria a través del espacio relativamente paralela, convergiendo ambas en torno a la denominada estrella Vega, ubicada en la constelación de la Lira. Situación en absoluto descabellada, puesto que según los cálculos este viaje ha venido ocurriendo cada 6.000años, lo que quizás, explicaría muchos de los fenómenos que hemos detallado a lo largo del presente texto.
Al tratar de ubicar en la historia algún acontecimiento que esté ligado al paso de este enorme Planeta, aparece de modo coincidente, la inclinación del eje de rotación de nuestro mundo. Esto debido a que existen pruebas concretas que demuestran que el mencionado eje no siempre estuvo así de inclinado respecto de la eclíptica. Situación que debe haber ocurrido hace unos 6.600 años.
Si tenemos en cuenta que el acercamiento del “Planeta Frío” ocurre cada 6.000 años, no es una locura suponer que en 24.000 años Hercólubus se nos ha acercado en 4 oportunidades, las mismas 4 edades o Yuga-kali, hay las mismas 4 veces en que la Tierra ha sufrido las glaciaciones (una cada 6.000 años aprox.)
Otra explicación del mismo fenómeno la encontramos en la literatura Maya, quienes sostenían que cuando el campo magnético del Sol cambia de dirección tiende a sacar a la Tierra de su eje.
La inclinación de la Tierra está sujeta a terremotos, inundaciones, incendios y erupciones volcánicas.
” El campo magnético del Sol cambia cinco veces cada ciclo cósmico largo. Esta parecía la razón de que los Mayas y otros creyeran que la Tierra había sido destruida 4 veces en el pasado y que la destrucción al comienzo del siglo XXI en ésta, la quinta Era del Sol, seguiría el mismo camino” ( Cotterell, 1995)
Si las catástrofes asociadas al paso de este enorme Planeta frío se han repetido cada cierto tiempo, y con asombrosa exactitud (cada 24 y 26 mil años) no es ninguna locura suponer que los pueblos antiguos hayan asociado este hecho pasado, a posibles profecías futuras.
Obviamente, sucesos de esta índole han dejado en la humanidad enormes huellas que, a la luz de los acontecimientos, parecen estar más cerca de la realidad que de la magia. Sin embargo, y valga una última reflexión oportuna, la intención de quienes han elaborado éste y otros textos similares, no es por mucho causar pánico o terror entre sus lectores. Muy por el contrario, nuestro motivo final es la investigación y constatación empírico-científica de informaciones contenidas en documentos llegados a nuestras manos, los cuales sólo pretenden informar de lo que está sucediendo en el Planeta.
Pensamos, más estamos seguros, de la poca conciencia que existe entre los habitantes de nuestro mundo respecto al grado de transformación que fenómenos celestes ubicados a millones de años luz, pueden provocar a nuestra especie. Transformaciones que ya han comenzado, pero que lamentablemente, dicen relación con la destrucción de nuestro entorno natural.
Queremos que si usted nota que algo de lo que hemos escrito se está cumpliendo, o bien amanece un día sin luz solar y en la más completa oscuridad, por favor no se asuste. Sepa que este proceso durará menos de 5 días.
Esto ya ha sucedido en épocas remotas y ahora sólo estamos cumpliendo un ciclo universal.
Lo que estamos a punto de vivir es la entrada a una nueva y maravillosa experiencia a la que el hombre ha sido llamado a presenciar.
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Tags: Cinturon de fotones
Categories : Mistic
Early to bed early to rise … depends on the TV schedule in your time zone
10 03 2008Research on the effects of ’spring ahead’ across the country shows that television, not the sun, determines sleep schedule
Most of the nation is once again readying itself for losing an hour of sleep with the arrival of Daylight Saving Time. This is a “shock” not only to those of us who value our sleep, but also (very temporarily) to all levels of the economy, from the individual to the world. In their forthcoming article for the Journal of Labor Economics, “Cues for Timing and Coordination: Latitude, Letterman, and Longitude,” authors Daniel S. Hamermesh, Caitlin Knowles Myers, and Mark L. Pocock look at the brief fight between American’s natural timing cues—the circadian rhythms determined by the sun—and the man-made cues brought on within the last century, mainly by the creation of time zones and the television broadcast schedule. In this relatively brief time, they find, the markers for how we structure our day have been dramatically altered.
How did these man-made cues come about” Daylight Saving Time has its roots in the Standard Time Act of 1918; the DST component, which was a wartime energy-saving measure, was repealed after World War I. The current plan was signed into law by President Johnson in 1966 as the Uniform Time Act. Last year, Daylight Saving was extended by four weeks. Although the prime-time television schedule is a “relic of the technology of radio transmission”—it was created when signals could not be broadcast across the country—it remains a powerful cue. Reflecting on his own weekday television watching schedule, Hamermesh recalled, “I lived twenty years in the Eastern Time Zone, I used to stay up until 11:45 p.m. to watch the monologue on the Tonight Show. Living in Texas, I typically turn out the lights at 10:45 p.m., when the monologue is done.”
For their study, the authors turned to data provided by the unprecedented Bureau of Labor Statistics’ American Time Use Survey (ATUS), which enabled them to observe how Americans split their time between their three most time-consuming activities: work, sleep, and television watching. After merging ATUS with sunrise and sunset data, the authors found that while natural daylight patterns have some effect on people’s life patterns, the demands of global business—market openings, etc—and regular television schedule demarcate the boundaries of most Americans’ lives. Says Hamermesh, he and his colleagues were “amazed how little daylight matters nowadays, and how much artificial time zones matter.” In the case of outliers, such as Arizona’s unique time pattern, residents tend to adjust their sleep and work patterns to an adjacent zone. Hamermesh, Myers, and Pocock conclude that while the “natural cue of daylight has some effect on timing…the entirely artificial cue of the timing of television programs has still larger effects.” They also find that those places, like Hawaii and Arizona, that don’t “spring ahead” find themselves tied to the schedule of their neighbours, a further sign that coordination is tied to artificial cues, and not natural cues like the sun.
Your Daily Shows…additional findings about artificial cues:
- If you are in the “professional service” sector (finance, information, business services), you are more likely to follow the time zone cue, while you are in other services sector (education, health, leisure, and hospitality), you are probably more responsive to television cues.
- The probability that you are watching TV between 11-11:15 p.m. decreases with age, but the probability that you are at work between 8 and 8:15 a.m. increases until retirement age.
- Marital status and children don’t have an effect on TV viewing at 11 p.m., but married individuals are less likely to be sleeping at 7 a.m. and more likely to be at work at 8 a.m.
- Individuals in early television zones (Central and Mountain) are 6.4 percentage points less likely to be watching television between 11 and 11:15 p.m. than those in later zones, but if the sunset is pushed back by an hour the probability of watching TV at 11pm only increases by about one percentage point.
Since 1983, the Journal of Labor Economics has presented international research that examines issues affecting the economy as well as social and private behavior. The Journal publishes both theoretical and applied research results relating to the U.S. and international data. And its contributors investigate various aspects of labor economics, including supply and demand of labor services, personnel economics, distribution of income, unions and collective bargaining, applied and policy issues in labor economics, and labor markets and demographics..
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Categories : Life
Caminando utopias
10 03 2008La vida es, en definitiva, una suma de momentos. Desde que nacemos y hasta el final de nuestra existencia, esos momentos se van alternando entre malos y buenos.
La mayoría de nosotros, desde muy pequeños conoce el disfrute del abrazo de nuestros padres y el dolor causado por el hambre o alguna enfermedad.
Mas tarde la felicidad suele pasar por los juegos con los amigos y los momentos difíciles por esos golpes que nos damos, tan necesarios para conocer los límites de lo que podemos hacer o no con nuestro cuerpo.
La infancia nos abandona y la adolescencia nos encuentra con disconformismos, males de amores y dudas existenciales, pero nos complace con una mirada del chico o la chica que nos gusta, con nuestro primer beso, o una buena nota en el colegio y hasta con algún regalo a veces muy esperado y otras, impensado.
Con la misma rapidez e imprevisibilidad que llega, la adolescencia nos deposita en el mundo de los adultos. Trabajar, estudiar, tener mayores responsabilidades suelen ser piedras que no nos facilitan el camino, pero cuando las cosas se nos están poniendo difíciles, el amor nos salva de todo, nos da otro impulso, nos hace volver a creer y nos ayuda a ser.
Entonces, en algunos casos, los mas afortunados por cierto, nos topamos con algo nuevo. Algo inesperado. Tenemos un hijo y nuestra vida da un vuelco, se produce un cambio para el que difícilmente estamos preparados. Dejamos de pensar en nosotros y comenzamos a hacerlo en función de esa nueva vida.
Llega para algunos el momento de los replanteos, de las decisiones importantes. Seguir persiguiendo sueños, continuar caminando utopías, o entregar diariamente parte de nuestra vida a un trabajo que solo nos deja dinero, pero que nos ofrece algo mas de seguridad respecto del futuro que ahora ha empezado a preocuparnos.
El sistema económico en el que vivimos no nos permite en general lograr ambas cosas simultáneamente. Pocos pagan por perseguir sueños, y caminar utopías tampoco suele ser una tarea lucrativa.
Existen, claro, unos pocos afortunados que logran hacerlo, pero lamentablemente esa no es la mayoría.
El punto es imaginar una charla cuando nuestro/a hijo/a tenga 25 ó 30 años. ¿Recordará la marca de las zapatillas que le compramos a los 6 años o el tamaño del apartamento en el que vivimos? ¿Recordará que no pudimos comprarle aquel juguete que tanto quería? ¿Se sentirá orgulloso de que por él hayamos relegado nuestros sueños y entregado parte de nuestra vida? O será mas importante para él saber que dedicamos nuestro tiempo a construir un futuro para la humanidad, sin egoísmos. Entender que hicimos nuestro aporte, que pusimos nuestro mayor esfuerzo para hacer del mundo en el que vive, un lugar mas justo, mas solidario, un lugar mejor.
Las decisiones son personales y están afectadas por infinitos factores. Pero una cosa es segura, los cambios que desesperadamente necesita el planeta para seguir vivo, para que cuando se efectúe esa charla, siga habiendo agua para beber y aire para respirar, solamente serán posibles si decidimos seguir caminando esas utopías.
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Tags: existencia, vida
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