
Impresión artística de John Martin sobre el fin de las ciudades de Sodoma y Gomorra.
De acuerdo con la tradición judeo-cristiana las dos ciudades -Sodoma y Gomorra- se convirtieron en sinónimos de pecado y homosexualidad y por ello fueron destruidas tras una tempestad de fuego y azufre enviada por Dios.
Expertos habían tratado de conocer el contenido de una antigua tablilla sumeria durante el último siglo y medio.
Finalmente, astrónomos de la Universidad de Bristol consiguieron descifrar la descripción en escritura cuneiforme sobre cómo un asteroide chocó contra la Tierra.
El misterio
El hallazgo se hizo mediante la utilización de una nueva tecnología informática que permitió a los investigadores evocar imágenes del cielo de hace miles de años atrás.
Ahora, los científicos concluyen que la tablilla data del año 700 AC y contiene las anotaciones hechas por un astrónomo de la temprana Edad de Bronce donde se describe a un enorme asteroide que se acerca a la Tierra como una inmensa y blanca bola de piedra.
Los expertos creen que se trata de un asteroide que impactó contra los Alpes austriacos con una fuerza enorme el 29 de junio 3.123 años antes de Cristo.
Los científicos señalan que este hecho podría explicar un deslizamiento gigante cerca de la población de Koefels, en Austria, el cual hasta ahora ha sido un misterio geológico.
Los astrónomos indican que el asteroide habría emitido una columna de llamas de 400 grados centígrados que se volcó sobre el Mar Mediterráneo y brevemente tocó tierra en algún lugar en el Levante mediterráneo, el Sinaí o el norte de Egipto.
El astrónomo Mark Hempsell dijo que estaba seguro de que la historia de Sodoma y Gomorra estaba vinculada a este asteroide porque todos los detalles encajan perfectamente.
La Biblia narra cómo en una mañana el fuego proveniente del cielo se precipitó contra las ciudades, y de acuerdo con Hempsell, la tablilla describe exactamente ese episodio.



A medida que crece la población del mundo y de que el calentamiento global hace del agua algo más escaso, se torna más importante el cuidado de este elemento. John Anthony Allan, profesor de la Universidad de Londres, fue premiado con el Stockholm Water Prize de este año por desarrollar un método de cálculo del agua usada en la fabricación de productos, en un un concepto que se ha llamado “agua virtual”. Según explica Allan, cuando te tomas una taza de café, hay 140 litros de agua que debieron ser usados para hacer, crecer, producir, empaquetar y enviar los granos. En otro ejemplo, son 2.400 los litros de agua necesarios para que te comas una hamburguesa. Esa es el agua virtual.